El ser humano es un ser sexuado y como tal vive a lo largo de su existencia. Muchas veces al hablar de sexualidad reducimos ese ámbito de vivencias, experiencias, a temas tan concretos como las relaciones sexuales, la anticoncepción, los riesgos asociados a la sexualidad, etc. Todas estas posibilidades, aún en su amplitud, no hacen sino ofrecernos una visión reducida de lo que es el «Hecho Sexual Humano».
Hablar de Educación Afectivo-Sexual es hablar de uno de los ejes de la Sexología. Como todos los/as educadores/as saben, es imposible no educar, no comunicar, no transmitir; aún el silencio más absoluto está transmitiendo un determinado mensaje, nuestras actitudes transmiten directa o indirectamente un tipo de valores, de comportamientos, ejemplos a seguir para las personas a las que educamos y para las cuales somos modelos. Como educadores/as haremos hincapié en las actitudes y valores que transmitimos en lo referente a la sexualidad, una sexualidad positiva, sana y cuyas funciones son múltiples, no reduciéndola a una mera prevención de riesgos o asociándola con las relaciones sexuales exclusivamente genitales, ni coitales, sino una sexualidad y una erótica más global.
La Educación Afectivo-Sexual pretende ir más allá de la información, de la mera transmisión de contenidos y conceptos que suelen recibir los jóvenes. Debe estar integrada en la educación de cada persona, desde los diferentes ámbitos: escolar, familiar, social. La familia debe ser el primer y principal ámbito educativo para las personas, desde los primeros momentos de vida, pues son los padres/madres, quienes generalmente tienen mayor influencia en la vida de los hijos/as. Ello incluye la educación en todos sus aspectos, y la Educación Afectivo-Sexual no puede ni debe ser una excepción. Esta tarea debe realizarse con naturalidad, según las necesidades que los/as niños/as tienen en cada momento y en cada etapa evolutiva.
En nuestra labor como educadores/as, no debemos caer en el error de centrarnos únicamente en las relaciones sexuales, muchas veces entendidas exclusivamente como relaciones coitales, genitales, ni en el uso de anticonceptivos, ni siquiera solamente en la prevención de riesgos (embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual o SIDA). Aunque estos son aspectos muy importantes para una vida sexual sana y positiva, la educación tiene que ir más allá, sobre todo si buscamos la educación integral, global de cada persona. Una educación que integre diferentes valores, cada cual con los suyos, que sea respetuosa con las diferencias, que permita conocer cuál es el funcionamiento del propio cuerpo y, hasta donde nos sea posible, el de nuestra pareja, conociendo cuáles son los sentimientos, emociones y vivencias como seres sexuados.
Como educadores/as hemos de dar a conocer el «Hecho Sexual Humano» y no quedarnos con aquello que pretenden «vendernos», es decir, una sexualidad equivalente a riesgos, prohibiciones, tabúes y coitos. Somos seres sexuados desde el momento en que hemos sido fecundados hasta el último segundo de vida, y en cada etapa de nuestra existencia tenemos una forma característica de vivir y expresar la sexualidad. Hemos de olvidarnos de que la sexualidad solamente forma parte de la vida adulta; los/as niños/as, los/as adolescentes y los/as viejos/as también viven su sexualidad, probablemente lo harán de una forma diferente, pero no por ello debemos hacer caso omiso a sus necesidades o a sus demandas.
Los educadores/as han de ser capaces de transmitir determinados valores, como el respeto y la libertad; valores importantes a fomentar, ya sea en materia de sexualidad o en cualquier otro aspecto de la vida de las personas. Cada persona es un ser humano con su propia biografía, experiencias de vida, aprendizajes, sentimientos, emociones, vivencias... y eso hemos de respetarlo. Tenemos que ser objetivos con lo que pretendemos transmitir, adaptándonos a cada persona en concreto, a aquello que demandan en cada momento, respetando su propia biografía, historia personal, familiar, cultural o social. No hay un modelo de persona perfecta, cada una lo es dentro de su propia historia.
Entendemos por mediador/a social, aquella persona que se muestra involucrada en la vida de una comunidad. Destacamos entre las actitudes propias de estos agentes:
1. La Capacidad de liderazgo que le otorga el reconocimiento de sus compañeros, procurándole una posición social estratégica.
2. La sensibilidad ante las necesidades y problemas de su entorno.
Estas dos cualidades convertirán al mediador/a social en un agente de cambio social. Paralelamente a estas capacidades del/la mediador/a social, intervienen otras como la motivación, el entusiasmo y la perseveranciaen sus intervenciones, sin las que le será difícil inducir un cambio sobre la población diana.
En resumen, podemos considerar como mediadores, entre otros, a:
- Miembros de asociaciones juveniles.
- Voluntarios implicados en acciones sociales.
- Grupos de apoyo social.
- Religiosos.
- Equipos deportivos o deportistas, etc.
FUNCIONES DEL MEDIADOR/A DE PREVENCIÓN:
El mediador/a cuando se involucra en acciones de prevención busca como objetivo principal:
«Recoger la preocupación social por el problema de las drogas y actuar con las personas susceptibles de consumo, consiguiendo dinamizar a la comunidad próxima y a la sociedad de modo que sea posible la trasformación de valores y actitudes positivas hacia la salud en general y de la prevención de drogodependencias en particular».
De las funciones y competencias a desempeñar por el mediador/a, recogemos las que consideramos más relevantes (A. Ezequiel):
- Dinamizar el cambio hacia laresolución de problemas. Suscita, excita, incita, sensibiliza, motiva e interesa a las personas, alentando la participación activa de estas en programas o actividades proyectadas.
- Actuar de puente para la búsqueda de soluciones. El mediador/a vive y convive con los problemas de la población sobre la que pretende actuar, pero su función no es resolver por ellos los problemas sino juntocon ellos, analizarlos y buscar caminos alternativos para resolverlos.
- Asesoramiento y acompañamiento. Proporciona los elementos, conocimientos y asesoría técnica para que el «aprender haciendo» sea el método más efectivo para la consecución de los objetivos fijados.
- Actuar como promotor de estilos de vida saludables, alternativos al consumo de sustancias.
Además, puede ser el puente de conexión con las instituciones de la comunidad, convirtiéndose en el nexo fundamental entre los servicios de prevención de drogodependencias y los miembros de la comunidad.
La coordinación suele ser una de las estrategias más eficaces para el desempeño de las funciones de un grupo, por lo que la coordinación del mediador/a con los recursos existentes en la zona, el conocimiento de su plan de actuación, objetivos de intervención, beneficiarios directos e indirectos, contribuye a la mejora de la calidad de la actuación a realizar.
En primer paso que deberíamos dar seria elaborar, una base de datos a modo de «Guía de Recursos», cuyos objetivos principales serían:
- Facilitar una relación pormenorizada de los recursos y programas o de iniciativa social que presten servicios relacionados con la tarea de nuestra entidad.
- Facilitar a los voluntarios que desarrollen su labor en nuestra entidad, información especializada que facilite su trabajo diario contribuyendo a optimizar la atención prestada, conociendo el contexto social y los recursos útiles a utilizar en las distintas circunstancias de la intervención.
El papel del experto/a (Trabajador/a social, Psicólogo/a,...) es el de promover la información y formación de los mediadores sociales, con el objetivo de que éstos, desde su capacidad de dinamización multipliquen las oportunidades de promover hábitos saludables en el seno de la comunidad. Los expertos deberán necesariamente promover junto con los mediadores sociales una estrategia horizontal de intervención.
CARACTERISTICAS DEL MEDIADOR/A EN PREVENCIÓN:
Entre las características básicasel mediador deberá tener:
1. Autoconcepto: El autoconcepto ocupa un lugar privilegiado en el origen y refuerzo de la autoestima. A su vez, dirige a la afectividad yla maduración de las conductas.
2. Autoestima positiva: Evaluación de la información contenida en el autoconcepto, lo que la persona siente que es. Es aquello que cada uno piensa de sí mismo, el juicio que se tiene sobre sí mismo.
3. Las habilidades sociales ayudarán a resolver y conseguir los objetivos marcando yprefijado en la acción preventiva. Aspectos de gran importancia al hablar de relación entre personas serían: LA EMPATÍA, ASERTIVIDAD9, ESCUCHA ACTIVA, etc.
4. La toma de decisiones ante situaciones imprevistas en las cuales tenemos que optar por unas medidas u otras. Siempre tendremos que analizar el problema teniendo en cuanta los objetivos marcadosy los recursos disponibles, así como las posibles consecuencias de nuestra decisión.
5. El liderazgo, siempre en el buen sentido de la palabra. Adoptaran la capacidad necesaria para que las decisiones tomadas sean aceptadas por las personas y estas se esfuercen en conseguir las metas marcadas. Intentarán potenciar a las personas que han acudido a nosotros con una necesidad.
1. Estar muy próximo o formar parte de la realidad sobre la que se desea intervenir.
2. Saber efectuar un análisis de la realidad con la que se ha propuesto emprender la acción preventiva (conocer los factores de riesgo y de protección).
3. Saber evaluar y optimizar los recursos con los que cuenta para desarrollar la acción.
4. Actuar de forma dinámica con la población destinataria de sus acciones en prevención.
5. Conocer de forma realista el fenómeno del consumo de drogas.
6. Manejar eficazmente algunos conceptos básicos relacionados con la prevención.
7. Crear corrientes de opinión alternativas a la cultura de consumo.
8. Capacidad de conectar la realidad del entorno con la oferta de consumo.
Ante todo, los mediadores sociales, deben poseer unos determinados principios:
- Personalización: consiste en la creencia, en la capacidad de cada persona para la superación de su propia situación de dificultad, donde el mediador/a actuará como promotor del surgimiento y puesta en marcha en dichas capacidades.
- Individualización: diferenciará a los grupos de personas a los que va dirigida la actuación preventiva. Cada grupo es diferente y tiene sus propias creencias, valores, capacidades, necesidades y vivencias.
- Aceptación: aceptará a los grupos con los que trabaje. Pueden gustarle o no su forma de ser, pero su tarea no es cambiar personalidades, sino modificar conductas.
- Actitud exenta de juicio: no juzgará a las personas a las que esté brindando su apoyo.
- Autodeterminación: aceptación del otro, teniendo en cuenta la libertad de cada persona y grupo para decidir lo que considere oportuno, respetando su decisión.
- Sociabilidad: concebirá a la persona o grupo como miembros de una sociedad en la que debe interactuar y para lo que deberá apoyarles.
- Respeto: tratará siempre al otro u otros desde el plano de la igualdad.
- Participación: fomentará la participación de las personas en dos aspectos, en su relación con el grupo o la sociedad en la que vive y la participación activa en la resolución de sus propios problemas.
- Intimidad: confianza que se establece en una relación con un vínculo de intimidad de la persona.
----
Puede copiarse cualquier parte de esta web, siempre que se cite la fuente.
Unos de los impactos que han revolucionado el objeto de estudio de la psicología evolutiva ha sido el auge de estudios sobre sujetos ancianos. Estudios que han pasado a formar parte integrante de la concepción del ciclo de la vida en Psicología del desarrollo.
A lo largo de la historia, filósofos, literatos, científicos, etc... han intentado dar una explicación de por qué ciertos individuos han alcanzado una gran longevidad. Estos mitos pueden englobarse en torno a tres núcleos básicos:
a) Mito Antediluviano: este tema hace referencia a la creencia popular de que las personas en la antigüedad alcanzaban una vida extraordinariamente larga.
b) Tema Hiperbóreo: tiene su origen en la cultura de la Grecia clásica.
c) Tema del rejuvenecimiento: este es el más extendido en la mayoría de las culturas ya que se plantea la búsqueda de la eterna juventud.
Remontadamente en la historia, Platón adopta en su libro La República, una postura vivencial ante la vejez, entendiendo que está determinada, por la existencia que se ha llevado en la juventud y en la adultez. Por el contrario Aristóteles, define la vejez como una enfermedad natural con el consiguiente deterioro y ruina personal.
Durante la época renacentista y el Barroco se consideró que esta etapa de la vida suponía una decrepitud y una decadencia somática, así como una pérdida de facultades mentales.
PERIODOS EN EL ESTUDIO DEL ENVEJECIMIENTO:
Se pueden distinguir tres periodos en el estudio científico del envejecimiento:
A) PERIODO INICIAL:
En 1835, Quetelet publicó «El hombre y el desarrollo de sus facultades». En su investigación examinó la edad de los autores dramáticos franceses e ingleses, analizando su productividad en relación con la edad, el resultado quedó reflejado en una curva normal. Existe una mayor productividad en la etapa intermedia de la vida y a partir de los 50-55 años, se inicia un gradual descenso. Destacó la importancia de factores sociales y biológicos en el proceso del envejecimiento.
Galton fue probablemente el investigador más eminente en el campo del envejecimiento. Intentó determinar las modificaciones que el organismo experimenta con la edad. Realizó mediciones en 17 habilidades distintas, en sujetos de edades comprendidas entre 5 y 80 años. Demostró que ciertas características como la capacidad visual, experimentaban un deterioro con la edad, mientras que otras como el «sentido de posición erecta» no acusaban diferencias. La importancia de este periodo estriba en el interés de los investigadores por realizar mediciones objetivas.
B) APARICIÓN DE LOS PRIMEROS ESTUDIOS SISTEMÁTICOS SOBRE ENVEJECIMIENTO:
Stanley Hall, publica su obra «Senectud, la segunda mitad de la vida» que representa el primer estudio realizado desde el punto de vista psicológico, a cerca del envejecimiento.
La innovación más destacable es su renuncia a aceptar un «modelo deficitario» y que el resultado de sus investigaciones ponga de relieve, mayores diferencias individuales de las que se puedan dar en la juventud.
Osler, médico internista, contribuyó al estudio de la Gerontología, al descubrir que el envejecimiento se relaciona con el estado de los vasos sanguíneos, manteniendo que si la inteligencia cambia con la edad, es el resultado del envejecimiento de las arterias más que de la edad misma.
En las mismas fechas, Paulov y sus colaboradores, enfatizaban la importancia del. S.N.C. Paulov encontró (en perros) que la movilidad del sistema nervioso desciende con la edad. Tanto la posición de Osler como la de Paulov siguen investigándose en la actualidad, existiendo una polémica abierta, sobre si el S.N.C. envejece solo a causa de influencias externas, tal como un inadecuado riego sanguíneo, o a causa de que a una edad determinada se deterioran las funciones del S.N.C.
Este periodo tomó la forma, al menos en EE.UU., de estudios experimentales.
C) AUGE DEL ESTUDIO DE LA GERONTOLOGÍA:
El comienzo de este periodo se podría establecer a partir de 1933, en la década de los 30, aparecieron algunos conceptos básicos dentro del estudio del envejecimiento, que podrían concretarse en dos aspectos fundamentales:
a) Que el envejecimiento es algo complejo y que su marco de estudio debe ser interdisciplinario.
b) Que el envejecimiento representa un proceso interactivo, entre disposiciones biológicas, psicológicas y sociales.
Una de las razones por las cuales en este periodo tomaron gran auge los estudio gerontológicos consiste en que, alrededor de 1930, la población en torno a los 65 años aumentó en un 35 % aproximadamente. La Gerontología en 1940, adquirió un carácter de ciencia independiente y con gran relevancia.
ORIENTACIÓN PARA EL ESTUDIO DE LA GERONTOLOGÍA:
Para Riegel, revisando la historia de las ciencias, se observa la coexistencia de dos orientaciones distintas, la angloamericana y la continental europea.
Riegel defiende una posición dialéctica que tiene en cuenta, no solo el qué de este desarrollo, sino también el como y el porqué de los cauces que han seguido los estudios del envejecimiento.
A) Orientación angloamericana:
Las bases filosóficas de esta orientación, las encontramos en Hobbes, Darwin y Locke. Partiendo de estas bases filosóficas, Galton se ocupó de establecer comparaciones entre distintos grupos de edad en cuanto a muy distintas características, considerando siempre como patrón óptimo al varón adulto medio. En consecuencia los otros grupos sociales, quedaban en clara desventaja.
La mayoría de las investigaciones realizadas con ancianos, tienden a buscar un factor general que explique la disminución de las habilidades psicomotoras con la edad.
B) Orientación continental europea:
Las ideas de Rousseau tuvieron una gran influencia en el desarrollo de esta orientación. En contraste con la anterior, confiere un carácter activo al individuo en su propio desarrollo, este carácter encuentra su mayor expresión en la teoría del desarrollo cognitivo de Piaget.
Dentro del campo del envejecimiento, esta orientación siempre ha relacionado esta etapa de la vida con aspectos sociales. La teoría del rol y la teoría del si mismo, han producido efectos muy notables en psicología y sociología de la ancianidad y la madurez, enfatizando el carácter interdependiente de condiciones externas e internas.
C) Orientación dialéctica:
El yo individual o personalidad es el resultado de la interacción dialéctica entre el hombre y el mundo, entre el individuo y la sociedad. El mundo social forma al hombre y, a su vez, él lo transforma y se transforma a sí mismo.
La noción que toma del paradigma americano es la de concebir un organismo pasivo en un mundo no estructurado, y del paradigma europeo toma el sentido de un organismo activo que va construyendo su mundo. Podamos considerar a Erikson, como un antecedente de la orientación dialéctica, en cuanto que postula el desarrollo como producto de fuerzas internas y externas.
Esta postura en Gerontología se apoya en dos puntos de vista:
- Sociología y antropología.
- Biología y medicina.
Sociología del desarrollo adulto y ancianidad:
Las teorías psicosociológicas han tenido en cuenta la existencia de una dialéctica entre el individuo y la sociedad. Así las teorías del rol defienden que los comportamientos individuales están determinados por los papeles que la sociedad asigna a las posiciones que el individuo ocupa dentro del contexto social.
Biología del desarrollo adulto y ancianidad:
La mayoría de las teorías que explican el deterioro en la ancianidad, tienen su base en el deterioro celular, pérdida de funciones, etc... Otra rama de investigaciones biológicas explica la ancianidad desde la teoría del desgaste acumulado: los procesos del metabolismo celular conducen a la producción de materiales de desecho, que en los ancianos no pueden ser renovados completamente. Sin embargo, estudios recientes han descubierto la existencia de cierta sustancia que administrada a los organismos viejos, disuelve las sustancias de desecho y permite la vuelta al equilibrio. Esto apoya la idea de que el proceso degenerativo no es irreversible.
En una interpretación dialéctica del desarrollo, el desarrollo psicológico individual se ve desde una perspectiva interaccionista entre cambios biológico, culturales y sociales.
ANÁLISIS CRÍTICO DE LA HISTORIA DE LA GERONTOLOGÍA:
Después de repasar la bibliografía sobre análisis cuantitativos, la inmensa mayoría de estos estudios representan poco más que un enorme despliegue de esfuerzos que quedan difuminados en parte por la metodología estadística que los sustenta.
Para Riegel, nuestros conceptos de investigación y teoría no han avanzado más allá de los puntos de vista del siglo XIX. Una actitud mecanicista ante la investigación ocasiona que no se ascienda en el conocimiento y no ayuda al crecimiento de la sociedad. El progreso en el conocimiento y en la ciencia, está siempre codeterminado por factores no científicos y por las demandas de la sociedad en que se desarrollan.
Siguiendo a Riegel, se hace necesario la incorporación de nuevos modelos en las Ciencias Sociales y en concreto en la Psicología Gerontológica. Se trata de que la investigación y los modelos puedan habilitarnos para desarrollar una forma más rigurosa de conceptualización. En definitiva, se postula la necesidad de la reorientación y reevaluación de la dirección de esta disciplina en un nuevo concepto de individuo, sociedad y desarrollo.
Las razones que explican el aumento constante de la población anciana en relación con la población total son ante todo, por una parte, los avances médicos que han elevado la esperanza de vida y por otra, la disminución del índice de natalidad.
Se va en camino, pues, de formar parte de una sociedad envejecida en la que si el progreso médico continua como hasta ahora nos encontraremos con ancianos que contarán en el futuro con un más alto grado de salud, educación y actividad política. Este hecho va a suponer un cambio en la estructura social total. Para afrontar este proyectado cambio en la estructura social, se hace necesaria una labor conjunta entre distintas disciplinas.
Ante todo hay que tener en cuenta, la perspectiva del ciclo vital como una unidad, lo cual lleva implícita la consideración de que la vivencia de la vejez está determinada por las experiencias que el sujeto ha ido acumulando a lo largo de su vida.
La mayoría de las personas cuando alcanzan la tercera edad, no están preparados para asumir su papel y lo viven como un periodo largo y angosto. Ello es debido en parte, a que las normas y el sistema educativo que les ha condicionado no ha tenido en cuenta las consecuencias prácticas relacionadas con este periodo de la vida adulta. Si queremos mejorar la situación social en la que se encuentran inmersos los ancianos, hemos de empezar por demoler una serie de prejuicios que nuestra cultura tiene sobre ellos. Estos mitos son casi siempre negativos, y en ellos subyace la idea de que la vejez es la etapa más penosa de la vida, en la que el hombre, mermadas sus facultades nada tiene que hacer salvo esperar pasivamente la muerte. Los cambios psicológicos que se presentan en la última fase de la vida no están causados pues por la edad cronológica, sino de la ocurrencia de sucesos que supongan un cambio en su modo de vida habitual.
Existen hechos más importantes que el paso de los años, como parece ser la desaparición del rol que ha ocupado el núcleo central de la vida, económica, social y psicológica con la jubilación, o el nido vacío en el caso de las mujeres; y a ellos hay que dedicarles atención como núcleos de cambio importantes. Pero al analizarlos estos dos hechos no tienen por qué suponer necesariamente hechos negativos en el acontecer vital del individuo. Si lo constituyen es porque la organización vital ha sido hecha en nuestra sociedad en base a la ocupación de un rol exclusivo.
Glick (1980) describe los 4 estadios que Moody (1976) enunció acerca de modos de comportarse con los sujetos ancianos en la sociedad. Describe 4 etapas:
1. Rechazo: El viejo es visto como un cuerpo parásito que consume más que produce.
2. Servicios sociales: Las medidas para remediar la situación surgen de una ética liberal y una conciencia social que se manifiesta por una seguridad social.
3. Participación: Se aboga por el fin de la pobreza, abolición de la jubilación obligatoria, oportunidad de nuevos trabajos.
4. Actualización: Se defiende una concepción de la vejez como la complectud del ciclo vital.
En resumen, se hace necesario pasar de un modelo de déficit, a un modelo de competencia, en el que se intervenga en el desarrollo psicológico y social del individuo a lo largo de toda la vida para optimizar ese desarrollo en todos los órdenes.
EL ENVEJECIMIENTO. CÓMO SUPERAR MITOS:
Todos envejecemos a diario. John H. Glenn, Jr. tenía 77 años de edad cuando fue al espacio por segunda vez, en el marco de un experimento científico para estudiar los secretos del envejecimiento. Empezamos a envejecer antes de nacer, y seguimos haciéndolo a lo largo de toda la vida. El envejecimiento es un proceso natural que se debe recibir con beneplácito. La esperanza de vida ha aumentado en forma pronunciada este siglo, y se prevé que seguirá creciendo prácticamente en todas las poblaciones del mundo. Actualmente hay en el mundo 580 millones de personas de 60 años de edad como mínimo. Se prevé que dicha cifra habrá crecido a 1.000 millones para el año 2020, lo que representa un aumento de 75 % frente a 50 % correspondiente a la población en su conjunto. La salud es un factor básico para mantener el bienestar y la calidad de vida en la vejez, y resulta esencial para que los ciudadanos de mayor edad puedan seguir haciendo aportes activos a la sociedad. La gran mayoría de las personas de edad gozan de buena salud, tienen vidas muy activas y plenas, y pueden recurrir a reservas intelectuales, emocionales y sociales que a menudo no están al alcance de las personas más jóvenes.
----
Puede copiarse cualquier parte de esta web, siempre que se cite la fuente.
Según la etimología, la palabra Ludoteca viene del Latín «ludos», que significa juego, fiesta, la cual fue unida a la palabra «theca» que significa caja o local para guardar algo. No obstante, la Ludoteca no es apenas un local donde se guarden juegos y juguetes. Realmente no puede ni debe ser un simple depósito de juguetes, pues su objetivo principal es estimular al niño y su familia a jugar, ofreciéndoles un espacio y juguetes pre-clasificados, propuestas de diversos juegos y actividades de entretenimientos, a través de personas (animadores, recreacionistas, artesanos, educadores, Ludotecarios) que deberán ser preparados para estas funciones.
Las Ludotecas son un espacio de expresión ludocreativa, que reciben una heterogeneidad de niños, cuya función es desarrollar un programa de coeducación, con posibilidades de participación de varias generaciones. Brindarán actividades lúdicas que hagan experimentar la creatividad a partir de materiales diversos, sin olvidar las necesidades de integración social, de creación cultural y de permanente estímulo que precisa el crecimiento humano.
Podemos considerar a la Ludoteca como un centro infantil de tiempo libre que pone a disposición de los niños una colección de juguetes para ser utilizados en el mismo local o para ser tomados en préstamo. Cabría decir que la Ludoteca es al juguete lo que la biblioteca al libro. Desde ellas podemos potenciar el asociacionismo infantil y el fomento de la participación ciudadana.
El trabajo es la principal característica de las Ludotecas, tomando como eje principal de la intervención el juego, junto con los Ludotecarios, que serán los encargados del correcto desarrollo del proyecto de intervención, transformándose en un elemento canalizador de toda la dinámica que se genera.
Al igual de que existen distintos tipos de Ludotecas también existen distintas definiciones:
- Desde el año 1983, la enciclopedia Catalana define la Ludoteca como:
«Instituciones recreativo-culturales especialmente pensadas para desarrollar la personalidad del niño principalmente a través del juego y el juguete. Con este objetivo, posibilitan el juego infantil con la oferta tanto de los materiales necesarios (juguetes, espacios de juego abiertos y cerrados) como de las orientaciones, ayudas y compañía que necesiten para jugar. Los principales objetivos dentro de un marco de desarrollo comunitario, son prestar a los niños, aquellos juguetes que escojan, practicar el juego en grupo, orientar a padres en relación al consumo de juguetes, ayudar a la integración del niño con necesidades específicas mediante el juego, la construcción de juguetes, la realización de actividades de animación infantil y la prueba de juguetes para estudiar su bondad, facilitando esta información a los fabricantes» (María de Borja).
- Una de las definiciones más acertada de Ludoteca hasta el momento, es la realizada por ATZAR (Asociación de Ludotecarias y Ludotecarios de Cataluña):
«La Ludoteca es un equipamiento dirigido por un equipo estable de profesionales, los ludotecarios, con un proyecto específico a través del juego y el juguete. La Ludoteca dispone de un fondo lúdico significativo, tiene voluntad de servicio público y utiliza el juguete como una de las principales herramientas de intervención educativa, social y cultural».
- Definición de Raimundo Dinello:
«Las Ludotecas son espacios de expresión lúdica, creativa, transformados por la imaginación, fantasía y creatividad de los niños, jóvenes, adultos y abuelos donde todos se divierten con espontaneidad, libertad y alegría».
De estas definiciones y de la realidad actual de los centros, se extrae la característica propia de la Ludoteca: El trabajo, tomando el juego como eje central de la intervención. Por tanto, el entorno físico y la programación (estructurada entorno al proyecto de intervención y pedagógico del centro) ha de estar siempre relacionada con el mundo del juego y el juguete.
Por todo lo dicho en este apartado, las Ludotecas se justifican debido a la pérdida de espacios de juego en la calle, la falta de compañeros de juego que esto comporta, la disminución del número de hijos en el núcleo familiar, la imposibilidad de disponer de materiales de juego y por supuesto el reconocimiento del juego como elemento indispensable en el desarrollo infantil y juvenil.
La formación que brinda la Ludoteca se desarrolla en un contexto abierto, sin presiones ni premuras para que, de esta forma, opere en términos de necesidades auténticas y no de dispositivos de adaptabilidad o resistencia.
En las ciudades, fundamentalmente, los obstáculos que los niños tienen para disfrutar del juego son notables. De ahí que las Ludotecas conforman, por tanto, un recurso necesario para el tiempo libre infantil que debe ser valorado por todos los que tienen responsabilidades en la formación de los jóvenes.
Las Ludotecas son espacios para el juego: Centros recreativo-culturales pensadas especialmente para los niños y adolescentes, con la misión de desarrollar la personalidad del niño a través del juego y del juguete principalmente. Para ello, ofrecen tanto los elementos materiales necesarios (juguetes, material lúdico, espacios de juegos cerrados, etc.), como las orientaciones, ayudas y compañía que requieran para el juego.
Las Ludotecas pueden ser centros independientes o bien pueden estar integradas en centros de animación, escuelas, bibliotecas, casas de cultura u otras instituciones socioculturales.
Las Ludotecas son hoy más necesarias que nunca, debido sobre todo:
- A las características de las metrópolis (merma de espacios de juego en la calle, desconfianza a dejar los niños solos en los parques, las viviendas son pequeñas,...).
- Al estilo de vida moderno (ritmo trepidante, trabajo de los padres,...). El incremento de la mujer al mercado laboral hace que cada vez más los padres dispongan de menos tiempo libre para dedicarlo a los hijos.
- A las peculiaridades de la familia actual (la falta de hermanos en el núcleo familiar y con quienes poder jugar, escasez de compañeros de recreo,...).
- A las características de la escuela (imposibilidad de disponer de materiales de juego adecuados, escasez de espacios, jornada intensiva,...).
- El consumismo está imponiendo juegos industrializados e individualistas, como los videojuegos, las consolas, los juegos de ordenador,...
Por ello existe en el mundo educativo un creciente reconocimiento del juego como elemento imprescindible en el desarrollo infantil y juvenil.
Las Ludotecas son espacios de encuentro, donde los diferentes miembros de una comunidad se reúnen para socializar saberes, enseñanzas, conocimientos e ideas por medio del juego. Es un espacio oportuno para el desarrollo de la socialización, de la posibilidad creadora, la sensibilidad, la afirmación y el sentido crítico de sus participantes. A través de esta interacción social se fomenta la libertad, la solidaridad, la comprensión, el respeto, la autodisciplina y la tolerancia, construyendo paulatinamente el tejido social.
Sintetizando, podemos decir que las Ludotecas son:
- Lugares de esparcimientos.
- Espacios públicos cuyo centro de interés es el juego.
- Recursos dinamizadores del tiempo libre.
- Espacios especialmente preparados para jugar.
- Lugares de interrelación personal entre niños y jóvenes cuyo medio es el juego.
- Sitios apropiados para el desarrollo de la libertad, donde el niño es el protagonista.
- Lugares para divertirse.
- Espacios de juego con juguetes y materiales lúdicos, animado por Ludotecarios.
- Ofertas socioculturales que responden a las necesidades del barrio.
- Espacios de desarrollo, con o sin juguetes, del tiempo libre.
- Espacio donde se potencia el asociacionismo infantil y se impulsa la participación ciudadana.
Importancia en la educación infantil y carácter pedagógico de la Ludoteca:
Podríamos decir que la característica propia de la Ludoteca es la acción pedagógica que tiene el juego como metodología y el juguete como recurso esencial de la intervención, apoyada por agentes que posibilitan el desarrollo del proyecto educativo.
Observamos que muy diversos autores coinciden en subrayar la función educativa del juego. La etapa infantil, fundamental en la construcción del individuo, viene en gran parte definida por la actividad lúdica, de forma que el juego aparece como algo inherente al niño. Ello nos impulsa a establecer su importancia de cara a su utilización en el medio escolar. Aunque conviene aclarar que todas las afirmaciones precedentes no excluyen a otro tipo de aportaciones didácticas y que el juego no suplanta otras formas de enseñanza.
En este sentido la propia L.O.G.S.E. (Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo) especifica cuando se refiere a la etapa de Educación Infantil (MEC, 1992) que es imprescindible destacar la importancia del juego como la actividad propia de esta etapa. En el juego se aúnan, por una parte, un fuerte carácter motivador y, por otra, importantes posibilidades para que el niño y la niña establezcan relaciones significativas y el profesorado organice contenidos diversos, siempre con carácter global, referidos sobre todo a los procedimientos y a las experiencias, evitando la falsa dicotomía entre juego y trabajo escolar.
En las Orientaciones Didácticas Generales de esta etapa educativa se considera que el juego es un instrumento privilegiado para el desarrollo de las capacidades que se pretenden que alcance el niño, por el grado de actividad que comporta, por su carácter motivador, por las situaciones en que se desarrolla y que permiten al niño globalizar, y por las posibilidades de participación e interacción que propicia entre otros aspectos.
En las orientaciones didácticas específicas de cada una de las tres áreas de Educación Infantil se hace también mención al juego. Por ejemplo, en el área de Identidad y Autonomía personal se habla de la planificación de espacios que inviten a los niños y niñas a realizar variadas actividades, que contribuyan al descubrimiento de su propio cuerpo y del de los demás, de sus posibilidades y limitaciones. En el área del Medio Físico y Social se dice que el educador ha de ofrecer al niño, principalmente en los primeros tramos de la etapa, actividades que posibiliten el juego, la manipulación, la interacción y la exploración directa del mundo que le rodea. A medida que los niños van creciendo, el educador debe ofrecerles actividades de una mayor complejidad, como por ejemplo la construcción de pequeños artefactos y aparatos sencillos que tengan sentido para ellos y les lleven a perfeccionar sus adquisiciones y a aplicarlas. En el área de Comunicación y Representación, por ejemplo, se señala que el juego es un elemento educativo de primer orden para trabajar los contenidos referentes a estos lenguajes, por su carácter motivador, por las posibilidades que ofrece al niño para que explore distintas formas de expresión y por permitir la interacción entre iguales y con el adulto.
Si el juego se ha demostrado que es tan importante para la ecuación infantil, del mismo modo lo es su práctica en una Ludoteca como espacio de educación no formal donde se fomenta el aprendizaje a través del juego. El juego es un recurso que permite al niño hacer por sí solo aprendizajes significativos y que le ayuda a proponer y alcanzar metas concretas de forma relajada y con una actitud equilibrada, tranquila y de disfrute. Por ello, el educador, al planificar, debe partir de que el juego es una tarea en la que el niño hace continuamente ensayos de nuevas adquisiciones, enfrentándose a ellas de manera voluntaria, espontánea y placentera.
El juego es un instrumento trascendente de aprendizaje de y para la vida y por ello un importante instrumento de educación, y para obtener un máximo rendimiento de su potencial educativo, será necesaria una intervención didáctica consciente y reflexiva. Dicha intervención didáctica sobre el juego en la Ludoteca debe ir encaminada a:
- Permitir el crecimiento y desarrollo global de niños y niñas, mientras viven situaciones de placer y diversión.
- Constituir una vía de aprendizaje del comportamiento cooperativo, propiciando situaciones de responsabilidad personal, solidaridad y respeto hacia los demás.
- Propiciar situaciones que supongan un reto, pero un reto superable.
- Evitar que en los juegos siempre destaquen, por su habilidad, las mismas personas, diversificando los juegos y dando más importancia al proceso que al resultado final.
- Proporcionar experiencias que amplíen y profundicen lo que ya conocen y lo que ya pueden hacer.
- Estimulación y aliento para hacer y para aprender más.
- Oportunidades lúdicas planificadas y espontáneas
- Tiempo para continuar lo que iniciaron.
- Tiempo para explorar a través del lenguaje lo que han hecho y cómo pueden describir la experiencia.
- Propiciar oportunidades para jugar en parejas, en pequeños grupos, con adultos o individualmente.
- Compañeros de juego, espacios o áreas lúdicas, materiales de juego, tiempo para jugar y un juego que sea valorado por quienes tienen en su entorno.
Objetivos de las Ludotecas:
Sus objetivos, funciones y servicios se supeditarán al sistema social, educativo y cultural de cada comunidad, aunque tradicionalmente las Ludotecas tienen como objetivo común el desarrollo de actividades lúdicas a partir del préstamo de juguetes y materiales de juego.
Según la Asociación Nacional Británica de Ludotecas, éstas deben promover el principio de la importancia del juego para el desarrollo infantil y actuar como servicio preventivo y de soporte para las familias con hijos pequeños, a través del préstamo de juguetes adecuados que permitan compartir el juego en el hogar.
Entre los objetivos generales de la Ludoteca podemos considerar:
- Educar en y para el tiempo libre:
- Favorecer el desarrollo personal.
- Realizar actividades que favorezcan un uso lúdico, divertido y creativo del tiempo de ocio.
- Entrenarse en la autogestión del tiempo libre.
- Recuperar los espacios, los medios y el tiempo oportuno para jugar.
- Trabajar aquellos valores humanos básicos para la convivencia y el desarrollo individual y colectivo.
- Motivar a los niños para la participación en su comunidad y en la elaboración de actividades propias.
- Favorecer la socialización de niños y adolescentes.
- Ofrecer una alternativa socioeducativa al ocio y el tiempo libre de la familia.
- Conocer recursos y ponerlos en práctica con los participantes desde una perspectiva lúdica y globalizadora, sin deterioro del desarrollo autónomo del juego libre.
- Desarrollar la comunicación y mejorar las relaciones del niño con el adulto en general y de los hijos con los padres en particular.
- Potenciar actitudes y habilidades saludables, así como los valores de solidaridad en el grupo.
- Promocionar actividades creativas que incrementen las perspectivas de un tiempo de ocio liberador y beneficioso.
- Facilitar el acceso al juego y al juguete:
- Integrar a la población menos favorecida en las actividades de la Ludoteca.
- Practicar juegos que favorezcan la integración, la cooperación, la convivencia y las relaciones amistosas.
- Conocer la diversidad de juegos y juguetes que permitan el desarrollo de la creatividad, la autonomía personal y la diversión.
- Potenciar la integración de niños y grupos sociales cualquiera que sea su condición física o psíquica.
- Recuperar los juegos tradicionales, el folklore y la cultura popular.
- Fomentar las oportunidades para que todos los niños y jóvenes tengan acceso a los juegos y los juguetes.
- Apoyar la creación de nuevos espacios de interacción y experiencias prácticas entre los adultos y los niños.
- Difundir la importancia y necesidad del juego:
- Dar a conocer las posibilidades educativas de la Ludoteca.
- Ofertar actividades, recursos lúdicos y documentación sobre el juego y los juguetes.
- Reflexionar sobre la importancia de la actividad lúdica para el desarrollo humano.
- Considerar las necesidades recreativas e intereses lúdicos individuales, colectivos del grupo familiar, de la comunidad, etc.
Funciones de las Ludotecas:
Para definir cuales son las funciones de la Ludoteca, creemos totalmente acertada la realizada por Josep Mª Alluè, presidente de Atzar, durante su ponencia en el IV Congreso de Ludotecas celebrado en Valencia durante 1999:
- Función Recreativa: La Ludoteca es un espacio de juego, y como tal ha de ofrecer diversión, ser atractivo y hacer disfrutar a sus usuarios. Proporcionar a los niños aquellos juguetes que hayan escogido en función de sus gustos, aptitudes y posibilidades, además de ser algo recreativo potencia la autonomía de los mismos.
- Función Educativa: El juego, es un mecanismo de aprendizaje innato, la misión de la Ludoteca es aprovechar este impulso natural para orientarlo a un desarrollo integral y positivo de la persona. Como realizar actividades de animación infantil relacionadas principalmente con el juego y el juguete, de manera en la que se fomente el aprendizaje, se fomente valores positivos y saludables, contribuyendo al desarrollo integral de los niños.
- Función socio-económica: Actualmente, muy pocas personas pueden permitirse a nivel particular el uso de las posibilidades de juego que ofrece una Ludoteca, y no tan solo a nivel material, sino también de espacios y compañeros de juego que la Ludoteca posibilita. Como por ejemplo, es importante el orientar a los padres en relación con la adquisición de juguetes que convengan a sus hijos.
- Función Comunitaria: Las Ludotecas han de emerger como puntos de información sobre el fenómeno lúdico, fuente de recursos para otros colectivos, y han de formar parte del entorno comunitario en el que se encuentran ubicados para desarrollar su papel educativo. Como promover el juego en grupos, con compañeros de edades similares, favorecer la comunicación y facilitar la integración social y escolar en espacios normalizados mediante la participación de los menores y de su familia en actividades organizadas por los monitores fuera de la Ludoteca (excursiones de tipo cultural, a espacios naturales, etc.).
- Función de Investigación: Las Ludotecas son el terreno de pruebas más real que existe para todos los juegos que entran en ella. Por esto hace falta analizar estos materiales y surgir como puente entre consumidores y productores, velando por la calidad de sus herramientas de intervención. Por ejemplo, probar los juguetes para conocer su calidad material y también las reacciones del niño ante ellos, facilitar esta información a los fabricantes de juguetes que la soliciten, reparar aquellos juguetes que se hayan estropeado, etc.
Entre las utilidades y los beneficios que aporta la Ludoteca podemos considerar:
- Las Ludotecas satisfacen principalmente las necesidades de niños solos, con quienes los padres no juegan. En ella los lazos familiares adquieren fuerza y se estrechan las relaciones de los padres con los hijos.
- La Ludoteca es una vigilante de la calidad del juego y brinda a los padres la posibilidad de probar diversos juguetes antes de comprarlos. Allí, el niño usuario se transforma en creador y receptor de juguetes, algunos de ellos, incluso, creados por otros niños de su edad.
- La Ludoteca constituye un intento de control del consumo irracional. Los precios de los juguetes, como los de todos los artículos, no cesan de aumentar, razón por la cual la Ludoteca se ha vuelto una excelente opción.
- El principio de la Ludoteca, pretende mejorar la calidad de la vida y tejer lazos humanos en el seno de una comunidad, a través de la participación en el juego.
Destinatarios:
A nivel general, las Ludotecas son un recurso destinado a niños normalizados para su entrenamiento lúdico y aprendizaje a través del juego. A él, acuden periódicamente, una vez que han salido de la escuela y ha terminado su jornada escolar. Como ya hemos dicho anteriormente, estos recursos contribuyen al desarrollo integral de los menores y cumple una serie de funciones muy importantes.
Los destinatarios de las Ludotecas son, por tanto, menores de entre 2 y 14 años, aproximadamente, porque pueden ser algo mayores.
Pero, a veces, ocurre que este recurso está destinado, en gran medida, al apoyo de programas específicos de los Centros de Servicios Sociales y, sobre todo, cuando están gestionados por los Ayuntamientos.
En estos últimos casos comentados, los destinatarios presentan unas características especiales, como:
- La mayoría son menores que pertenecen a familias en desventaja social, con desestructuración familiar.
- Tienen problemas socioeconómicos en sus hogares, y muchos no pueden disfrutas apenas de juguetes y juegos.
- La ocupación de su tiempo libre se realiza de forma inadecuada, pasando mucho tiempo en la calle y sin control de nadie adulto, generando conflictos.
Por tanto, las Ludotecas tienen una función educativa importantísima, además de todas las ya señaladas, que contribuirán a la integración social de los menores y a su desarrollo integral como personas con unos valores, hábitos y comportamientos normalizados.
Esto nos lleva a la siguiente conclusión: que el niño no es un ser aislado, sino que alrededor suyo tiene una familia con una estructura y características determinadas, con un grupo de amigos e incluido en un barrio con un ambiente y unas condiciones sociales concretas. Todo ello influirá en las características psicológicas y personales del niño, y son aspectos que hay que tener en cuenta a la hora de trabajar con los menores en una Ludoteca (y en otros contextos también).
En función de la situación de los niños que participen en la Ludoteca, así como de sus carencias y necesidades que estos tengan, podemos determinar qué tipo de actividades con las más apropiadas para ellos.
Algo a tener muy en cuenta, es que puede existir algún niño o varios con alguna discapacidad. En este caso, se deberán adaptar las actividades a estos niños, y se deberán tener en cuenta en todo momento su discapacidad, tratando de facilitar la integración con el resto del grupo.
También, nos podría ocurrir que algún destinatario de la Ludoteca fuera un niño cuyo país de origen no fuera España. En este caso, las pautas de actuación serían las mismas que para los niños con discapacidad, es decir, el fomento de la integración.
Por todo lo dicho, podemos llegar a la conclusión que los destinatarios de las Ludotecas pueden ser niños muy heterogéneos y con necesidades muy diversas. Esto, aumentaría la complejidad del trabajo diario, pero potenciaría el enriquecimiento mutuo y el desarrollo de valores positivos en los niños. Las diferencias entre ellos, no pueden verse como una limitación, todos son niños, sean como sean, y esa debe ser nuestra idea clave para trabajar con los destinatarios de las Ludotecas.
----
Puede copiarse cualquier parte de esta web, siempre que se cite la fuente.
La Orientación Familiar ha experimentado la escasez de estudios sobre el ámbito familiar, las dificultades por las que atraviesa la familia actual y la variabilidad del contexto social que somete a la familia a continuas adaptaciones, nuevas actitudes, nuevos enfoques, nuevos modos de elaborar las propias experiencias...
La orientación familiar empieza a tomar protagonismo. Se considera entonces que la educación de los padres requiere de antemano un adecuado conocimiento del sistema familiar como grupo humano y sistema de comunicación interpersonal, así como obtener datos precisos de cada familia en particular.
La acción orientadora puede variar dependiendo del enfoque teórico al que se adscriba cada profesional. RIOS GONZALEZ, J. A., prestigioso y reconocido terapeuta familiar en su «Manual de Orientación y Terapia Familiar» señala lo que debe ser la orientación familiar:
- El proceso de maduración personal dependerá de cómo se planteen y desarrollen las relaciones entre los distintos miembros del sistema familiar.
- Dichas relaciones, aún teniendo en cuenta las características individuales de cada sujeto, configuran un determinado estilo que explica el modo de progresar hacia la madurez personal y la integración social en sus distintas modalidades.
- El planteamiento sistémico resalta que todo está relacionado, niegan la validez o cualquier intento de explicar un fenómeno como algo aislado.
- Esto hace que observemos el comportamiento y el proceso de maduración como el resultado de interacciones y circularidades que tienen lugar en el interior de un sistema. En este caso, en el interior del sistema familiar que se analiza y observa.
- El planteamiento sistémico no centra la orientación familiar en el seguimiento individual de un sujeto concreto que se presenta al orientador como «problema», sino que va a centrarse en el estudio del «sistema relacional» del que forma parte ese sujeto señalado como conflictivo, difícil o problemático.
- Consecuentemente, el orientador familiar no sólo ha de conformarse con diagnosticar la situación personal individualizada de un educando, sino que tratará de profundizar en las apariencias que le muestran los padres o profesores-educadores (ya sean «comportamientos anormales», «trastornos de aprendizaje», «dificultades de adaptación», «síntomas de apariencia psicopatológica», «síndromes encuadrados generalmente en la patología»... ) tienen como lenguaje cifrado que obedece a un código con el que se transmite un significado comunicacional en el ámbito de ese sistema relacional concreto.
- El orientador familiar tiene como tarea o función desenmascarar la relación que mantiene a un individuo del sistema familiar como el «conflictivo», el «difícil», el «problemático»... Estos síntomas se achacan con frecuencia a los más jóvenes o adolescentes (aunque vale también para conductas adultas). El profesional de la orientación ha de efectuar una nueva descripción de las conductas individuales del sujeto-paciente, en términos de relaciones interpersonales plagadas de comunicaciones simultáneas en diversos niveles.
- El orientador en cuanto experto debe tener en cuenta que tanto el diagnóstico como el seguimiento o terapia posterior se hagan teniendo en cuenta los elementos relacionales implícitos.
- La familia, desde esta perspectiva, se mostrará como un terreno en el que tiene lugar determinadas reglas para mantener estilos, introducir cambios o defender posiciones que se estiman inamovibles.
- El orientador familiar, ha de ser un experto en descubrir las reglas del juego sistémico que pone en práctica una familia concreta. La orientación familiar tendrá mucho de estrategia, para actuar sobre tales reglas y modificar la interacción que dificulta el desarrollo personal de sus miembros. Igualmente, deberá conocer las técnicas que facilitan los cambios en la estructura del sistema si es que con ellos se favorece el progreso de cada miembro y del grupo familiar como elemento dinamizante y de maduración (Ríos González, 1994: 31-32).
La Orientación Familiar (O.F) se entiende como la utilización de recursos a través de los cuales apoyar y reforzar la realización de la «area educativa y maduradora» de la familia, durante un proceso continuo. También tiene como objetivo fomentar determinadas capacidades (por ejemplo: las relaciones, cómo interactúa la familia, crear vínculos sanos y eficaces) que ayuden a los miembros de la familia de forma individualizada.
Ríos González define la O.F como «el conjunto de técnicas, métodos, recursos y elementos encaminados a fortalecer los vínculos que unen a los miembros de un sistema familiar para que puedan alcanzar los objetivos que tiene la familia como agente o institución educativa» (Ríos González, 1984).
El contenido fundamental de la Orientación Familiar se basa en la ayuda técnica que se le proporciona a la familia. Como hemos podido observar esta ayuda variará dependiendo de la situación por la que esté pasando la familia, yendo desde una ayuda más educativa o de asesoramiento, niveles en los que normalmente las familias poseen capacidad para resolver sus dificultades pero necesitan de la orientación del profesional en algunas cuestiones; a una terapéutica, en la que el sistema familiar. se encuentra en una situación extrema o desequilibrante y normalmente no son capaces de elaborar una solución que les permita cambiar y mejorar.
Todas las familias se rigen por una serie de reglas que le permiten avanzar y evolucionar hacia una continua apertura, en la que el equilibrio (homeostasis) entre los factores estables (morfoestáticos) y los factores que son susceptibles de cambio (morfogenéticos) hagan posible el progreso de todos los miembros del sistema familiar.
Aquella persona que quiera trabajar con familias ha de tener en cuenta un aspecto muy importante relacionado con el párrafo anterior. Sabemos que las familias están sujetas a cambios, por ello es fundamental saber y precisar con la mayor exactitud posible, qué es lo que cambia en ella y qué es lo que se mantiene, es decir, aquello que le proporciona estabilidad y permanencia y aquello que le provoca cambios.
En todas las familias nos vamos a encontrar una serie de factores fijos (temas comunes y universales) que siempre se van a dar y que luego cada una adecuará a su particular modo de vida. La función del Educador será clarificar y hacer presente en la orientación dichos factores.
El educador debe tener en cuenta algunas cuestiones:
- La resistencia de la familia a la orientación. Ocurre sobre todo al inicio de ésta que es cuando hay mayor grado de reticencia (esta característica dependerá del tipo de familia, el motivo o causa, el tiempo, la economía, las relaciones...).
- La neutralidad del orientador. El orientador debe hacer ver a la familia que «está con todos pero con ninguno en particular». Para trabajar con la neutralidad, es fundamental que el orientador conozca y tenga muy presente cuáles son sus valores y cuáles son los valores con los que se mueve la familia. En estos casos los valores del Educador han de servir para suscitar eficacia en la familia y no controversia.
Este conjunto de fenómenos constituyen lo estable de la institución familiar. Y sobre ello es sobre lo que ha de actuar el Educador Familiar.
----
Puede copiarse cualquier parte de esta web, siempre que se cite la fuente.
Hay determinados elementos de referencia que han ido haciendo que surja la Mediación Social Intercultural. Ya en 1997 se ofrecía una definición de partida:
- Concepción amplia de la mediación: se empieza a ver la mediación más allá del conflicto, como una metodología para la mejora de las relaciones humanas y de la comunicación.
- El estudio de los diferentes modelos de mediación existentes y su aplicación combinada a los contextos de multiculturalidad.
- La concepción de la mediación intercultural como una de las modalidades de la mediación general.
- La idea de que la especificidad de la mediación intercultural subyace en:
- La diferencia entre las partes.
- La relevancia efectiva de esa diferenciación en la problemática a abordar.
- La importancia del bagaje cultural del mediador.
- El objetivo de la interculturalidad:
- Una concepción antropológica de la cultura enfatizando su carácter diverso y cambiante.
- La tesis de que se media en y sobre situaciones sociales de multiculturalidad significativa.
- La tesis de que el bagaje, identidad y pertenencia cultural del mediador intercultural no tiene que corresponder necesariamente con una de las culturas en relación sino que puede mediar entre diferentes bagajes.
- La perspectiva intercultural, como complementaria de multiculturalismo y superada de sus límites, enfatizando la interacción positiva entre las partes y lo común.
- La ampliación en mediación intercultural de un planteamiento y metodología multifactorial, que distingue e interrelaciona los factores personales, situacionales y culturales.
OBJETIVOS:
La mediación social intercultural es una modalidad de intervención de terceras partes en y sobre situaciones sociales de multiculturalidad significativa entre actores sociales o instituciones etnoculturalmente diferenciados con el objetivo de:
1. Conseguir el reconocimiento del otro y el acercamiento de las partes.
2. La comunicación y la compresión mutua.
3. La regulación de los conflictos.
4. La adecuación institucional.
El objetivo principal es favorecer la convivencia intercultural, trabajando en la construcción de una sociedad donde la diversidad cultural no implique una conflictividad insuperable, sino nuevas formas de relación social construidas a partir de la gestión y reformulación del conflicto y la riqueza que conlleva los contextos pluriculturales. Supone trabajar a favor de la cohesión social y de una integración de todos los individuos y grupos en un plano de igualdad:
- Prevenir y resolver conflictos.
- Promover la comunicación, el acercamiento, la comprensión mutua, el diálogo y el encuentro, superando los prejuicios y el impulso de cambios en las actitudes.
- Promover cambios en la sociedad, la adecuación institucional y el crecimiento de la persona como base para la integración.
La mediación no se debe limitar a la mediación en sesiones específicas, sino que pretende alcanzar un objetivo más amplio de convivencia intercultural.
Por ello puede hablarse de dos niveles de mediación:
- Uno en sentido amplio, en que la acción mediadora se centra en el conocimiento de la realidad, la identificación de problemáticas y la adecuación de recursos.
- Otro en sentido estricto, que se correspondería con la mediación interpersonal, entendiendo por ésta aquella en la que hay unas partes claramente identificadas a través de individuos concretos (ya sean particulares o representantes de instituciones o entidades).
Con este doble nivel de mediación se trabaja desde una triple perspectiva:
- La mediación en sentido amplio abre el camino a la mediación interpersonal, planteando cuando son necesarias o convenientes.
- La mediación en sus dos niveles contribuye a la prevención y a la resolución precoz de conflictos en contextos de diversidad cultural.
- Tanto la mediación en sentido amplio como interpersonal es, además, un instrumento para promover la convivencia intercultural.
La mediación en sentido amplio parte de los mismos principios que la mediación en sesiones interpersonales, es decir, la metodología que se aplica en las intervenciones que componen esa mediación amplia utiliza principios e instrumentos de la mediación como la reformulación, la contextualización, la recontextualización, el punto de vista del otro, se trabaja en un contexto donde hay partes claramente reconocibles, etc.
PRINCIPIOS Y PLANTEAMIENTOS TEÓRICOS
1. CONOCIMIENTO DE LA REALIDAD:
El trabajo que realiza el mediador parte del conocimiento de la realidad. Lo ideal es que sea capaz de adelantarse a los acontecimientos de forma que se haga posible uno de sus objetivos, que es la prevención del conflicto.
2. LEGITIMACIÓN DE LAS PARTES:
Al salir al encuentro de los distintos agentes es fundamental escucharlos. Es llevar los principios de la mediación más allá de actuaciones puntuales para aplicarlos al ámbito comunitario en general: conocer las partes y escucharlas, rescatar lo que cada uno identifica como válidoy que deberán cambiar, legitimarlas, a través del «empowerment» o nivelación de las partes. Esto implica una visibilización de la población «minoritaria» para que también puedan expresar su visión de las cosas.
Es importante transmitir una buena aptitud de escucha. Se tiene que dar una actitud de apertura por parte del mediador hacia todas las partes para después facilitar la posibilidad de que entre todas se construya una nueva relación.
3. COMUNICACIÓN Y CONOCIMIENTO MUTUO:
También es importante la búsqueda de la comunicación y el conocimiento entre las partes, como un primer paso para conseguir el acuerdo. No se trata de llegar a un acuerdo cuando el conflicto se ha hecho explícito, sino también de trabajar a través de ese conocimiento mutuo, de esa comunicación, en la prevención y en la construcción de la convivencia intercultural. Es un modo de desactivar estereotipos, prejuicios y miedos hacia quienes son diferentes a uno, de facilitar el diálogo y el entendimiento entre las partes, como base para una buena convivencia.
4. NEUTRALIDAD:
Un principio metodológico esencial paralelo a los anteriores es el mantenimiento de la neutralidad por parte del mediador con respecto a las partes, lo cuál implica un distanciamiento metodológico hacia las mismas. De este modo, el mediador no se posiciona de manera personal.
La neutralidad no se refiere sólo a no tomar partido en los casos de mediaciones en los que interviene, sino también a la caracterización de su propia figura: el medidor no es un gestor de recursos, sino una figura neutral que puede actuar de puente hacia el acceso a recursos o resolución de conflictos.
Por eso, la labor del mediador no consiste «en dar la solución» ante un conflicto, sino a servir de nexo entre las partes para que sean ellas mismas las que lleguen a una solución o consenso. Para ello, deben acceder a la mediación, de ahí la circulación con el principio de voluntariedad.
5. VOLUNTARIEDAD:
Para que la mediación se produzca, las partes que formen parte en el conflicto o problema tienen que acceder voluntariamente a que un tercero forme parte de este proceso. Si alguna de las partes se muestra en desacuerdo no se podría mediar.
6. EVITAR LA OCULTACIÓN DEL CONFLICTO:
El último principio es evitar la ocultación del conflicto. El mediador no debe caer en confundir la prevención del conflicto con evitar las expresiones que lo preceden. No se trata de evitar el conflicto, sino de gestionarlo y regularlo a través de su reconocimiento como forma de trabajar a favor de la convivencia, porque esto no significa ausencia de conflicto.
Como conclusión, podemos decir que se ha pasado de atender las necesidades de la población inmigrante de abordar la atención a casos desde la complementariedad con otros profesionalesa potenciar la actuación en el ámbito comunitario.
MODELOS:
Existen distintos modelos y formas de mediar en función del objetivo que persigamos, y sobre todo de la forma en la que actúe el mediador ante el conflicto y con las partes implicadas:
1) Modelo del control por el mediador:
El mediador puede convertirse en árbitro si piensa que las partes están bloqueadas y son incapaces de crear un acuerdo por sí mismas. El riesgo de este modelo es que el mediador pase demasiado rápidamente al arbitraje, induciendo a los disputantes a no tener paciencia sin realizar su trabajo empeñoso con ellos para crear una amplia gama de soluciones.
2) Modelo Intervencionista:
Realiza el papel poderoso de la mediación. Este modelo asume la responsabilidad de defender los mejores intereses de las partes no representadas en el conflicto. En este caso, se desarrolla sobre todo la mediación en conflictos.
El mediador evalúa las opciones de los disputantes, crea opciones adecuadas y mueve a las partes a la dirección deseada. El mediador no puede pasar al arbitraje en caso de bloqueo, pero ejerce un control sobre el proceso, y debe tener cuidado de no desarrollar un rol confrontativo con los disputantes.
Esta mediación no asegura una comprensión total de su papel y la plena exposición de las cuestiones que dividen a las partes. Sin este compromiso no pueden realmente saber si la mediación resuelve los problemas o crea otros nuevos.
3) Modelo del control por los disputantes:
El mediador trata de facilitar un acuerdo que ellos mismos controlen. Se tiene la opción de pasar al arbitraje y no le interesa proteger a ninguna parte potencialmente afectada por el desenlace. Simplemente, ayuda a los disputantes a crear el acuerdo que ellos consideren apropiado.
A diferencia de los modelos anteriores, este es más neutral con respecto a la distancia de poder. Sigue a cargo de un proceso que alienta el conflicto abierto y encuentra su legitimidad en alguna clase de autoridad centralizada.
4) Modelo de desarrollo relacional:
Se centra menos en cuestiones que implican tareas específicas, y más en abordar problemas de relación relacionados con la confianza, el control y la afiliación. El mediador relacional busca una comunicación abierta entre las partes para explorar las divisiones relacionales y el modo de hacerlas a un lado, a fin de centrarse en las cuestiones legales. Este modelo reduce la distancia de poder entre el mediador y los disputantes.
Sin embargo, como el modelo promueve la discusión, no es fácil que se evite el conflicto. También genera alguna incertidumbre al encarar abiertamente el conflicto y pedir a las partes que asuman riesgos y cambien su conducta relacional recíproca.
Otra descripción de los modelos de mediación es la realizada en Estados Unidos. En este modelo se reflejan tres líneas de pensamiento con distintas epistemologías, más centradas en la forma de mediación que en el propio papel del mediador (como en el modelo anterior). Podríamos decir, que este modelo es más acertado y legitimado por la mayoría:
1) Modelo Tradicional - Lineal de Harvard:
En este caso, la comunicación es entendida en sentido lineal, consistente en dos individuos que se comunican cada no con su contenido y el otro escucha. Aquí, la función del mediador es ser un facilitador de la comunicación para poder lograr un diálogo que es entendido como una comunicación bilateral efectiva centrada en lo verbal.
El conflicto tiene una causa que es el desacuerdo. No se tienen en cuenta que son muchas las causas que pueden haber llevado al conflicto.
El método que se utiliza se basa en:
- Aireación del conflicto por las partes.
- Neutralidad del mediador.
- Ir del caos al orden.
Las metas que se quieren lograr:
- El acuerdo.
- Disminuir las diferencias entre las partes.
- Aumentar las semejanzas y los intereses.
A modo de conclusión, podríamos decir que este modelo está centrado en el acuerdo, sin tomar en cuenta las relaciones entre las partes sino el contenido de la comunicación, por lo que no intenta modificar las relaciones entre ellas.
2) Modelo Trasnformativo de Bush y Folger:
Parte de los nuevos modelos comunicacionales prestando mucha atención al aspecto relacional.
Se trabaja para lograr:
- El empowerment, entendido como potencionamiento del protagonismo, de algo que se da dentro de una relación.
- El reconocimiento del otro como parte del conflicto.
Por lo tanto, las metas a seguir son:
- Modificar la relación entre las partes.
- No importa si se llega a un acuerdo o no. No se centra en la resolución del conflicto sino en la transformación relacional.
3) Modelo Circular - Narrativo:
La comunicación es entendida como un todo en el cual están dos o más personas y el mensaje que se transmite. Incluye elementos verbales y no verbales. No hay una causa única que produzca un determinado resultado, sino que existe una causalidad de tipo circular que se retroalimenta.
Su método:
- Aumentar las diferencias.
- Legitima a las personas dando un lugar a cada uno dentro de la situación.
- Cambiar el significado para construir una historia alternativa.
- Creación de contextos.
Las metas que queremos conseguir son:
- Fomentar la reflexión.
- Cambiar el significado.
- Transformar la historia que traen en la sesión.
- Lograr un acuerdo.
Este modelo está interesado en las relaciones y en el acuerdo.
----
Puede copiarse cualquier parte de esta web, siempre que se cite la fuente.
Cursos a distancia toda España dirigidos a Trabajador Social, Pedagogo Social, Educador de Calle, TASOC, Mediador Social, Animador Sociocultural, Educador Familiar, Profesorado, Monitor de Campamento, Monitor de Ludoteca, Dinamizador Cultural, Monitor de Discapacitados, Monitor de Granja Escuela, Técnico Casa de Juventud, Técnico de Información Juvenil, Formador de Formadores, Técnico en Integración Social, Educador Social, Educador Infantil, Educador Centro de Acogida, Terapeuta, Orientador Educativo, Mediador Juvenil, Educador Sexual, Monitor de Tiempo Libre,.. estudiantes de Psicología, Sociología, Magisterio, Pedagogía, Psicopedagogía, Trabajo Social, Educación Social, Educación Infantil, Integración Social, Enfermería, Auxiliar de Clínica... asociaciones, instituciones, colectivos, centros cívicos,...
(ANIMACIÓN, SERVICIOS EDUCATIVOS Y TIEMPO LIBRE,sl - C.I.F. B-36.968.808 - Inscr. Reg. Mercantil de Pontevedra, Tomo 3178, Folio 100, Inscripción 1ª, Hoja PO-39662)